¿Se puede compartir el cortaúñas?
Mejor no. Un cortaúñas compartido puede transmitir hongos de la uña y verrugas, y en el caso improbable de que produzca una herida, también infecciones de transmisión sanguínea. Si no hay más remedio, hay que desinfectarlo entre usos; lo sensato es que cada persona tenga el suyo, que cuesta menos de 10 €.
Qué se puede transmitir
| Agente | Cómo | Riesgo real |
|---|---|---|
| Hongos de la uña (dermatofitos) | Restos de queratina infectada entre las hojas | El más frecuente, sobre todo en uñas de los pies |
| Virus del papiloma (verrugas) | Fragmentos de piel de una verruga periungueal | Posible si hay verrugas alrededor de la uña |
| Bacterias de la piel | Contacto con un pliegue inflamado | Bajo, pero real si hay paroniquia |
| Virus de transmisión sanguínea | Solo si hay sangre de una persona y herida en otra | Muy bajo, no despreciable |
El riesgo dominante, con diferencia, es el primero. La onicomicosis es frecuente, tarda meses en tratarse y se contagia bien a través de instrumental compartido, porque la queratina infectada queda atrapada en el hueco entre las hojas.
Si tienes que compartirlo
- Cepilla en seco la articulación y el hueco entre hojas para retirar los restos de queratina. Sin este paso, el desinfectante no sirve de mucho.
- Lava con agua y jabón abriendo y cerrando la palanca.
- Desinfecta con alcohol de 70° durante un minuto (o hierve cinco minutos si es de acero inoxidable).
- Seca del todo, incluida la articulación.
El procedimiento completo, con los métodos alternativos, está en cómo limpiar y desinfectar un cortaúñas.
Casos particulares
- Bebés y niños. Herramienta propia siempre. Su piel es más fina y el borde de la uña, más frágil.
- Personas mayores dependientes. Una herramienta por persona, sobre todo en residencias y en atención domiciliaria.
- Diabetes. Instrumento propio y desinfección tras cada uso; una infección en el pie es un problema serio (contexto).
- Manos y pies de la misma persona. Lo ideal también es tener dos, para no llevar hongos del pie a la mano (y porque son herramientas distintas).
- Mascotas. Nunca uses el mismo instrumento con animales y con personas.
La solución
Un cortaúñas de acero inoxidable de marca cuesta entre 8 y 15 € y dura quince o veinte años. Comprar uno por persona es más barato que cualquier alternativa, y elimina el problema por completo. Si quieres distinguirlos, un punto de esmalte de color en el cuerpo funciona mejor que intentar recordar cuál es cuál.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden contagiar hongos por compartir un cortaúñas?
Sí, es el riesgo principal. Los restos de queratina infectada quedan entre las hojas y pasan a la siguiente uña.
¿Y verrugas?
También, si hay verrugas alrededor de la uña: el virus del papiloma puede transmitirse con fragmentos de piel.
¿Basta con lavarlo con agua?
No. Hay que retirar los restos en seco y después desinfectar con alcohol de 70° o hervido.
¿Puedo usar el mismo para mis manos y mis pies?
Es mejor no hacerlo, tanto por higiene como porque la forma de la hoja es distinta.
¿Y en la peluquería o el centro de estética?
Deben usar instrumental esterilizado entre clientes. Si no ves bolsas de esterilización, puedes llevar el tuyo.